¿mafia? estupido, escribe algo mejor que tonterias que sueñas...
Posted by k.zod | Posted in día , en , fin , mi , tu | Posted on 12:24 p. m.
Hasta hace poco leí una tontería acerca de la mafia, era una pastrulada de cagada que hayan escrito alguna vez, era una mierda escrita por un mediocre que no conoce la vida del bajo mundo. Que nunca ha estado sumido en la depresión de la quiebra, del saber que comeré mañana y del que me espera. Acá no hay respeto hacia la vida, solo se rigüe bajo códigos y juramentos. Poco a poco se pierde el amor a si mismo y solo nos enmendamos a papa lindo o a la virgen con nombre ridículo.
Del tal palo tal astilla, si así es mi destino que chucha me espera, solo convertirme en el mejor pendejo de la buena vibra.
Acá solo importa la familia, si te metes con ellos te metiste con la gran puta. Al leer eso, dicto que ser de la mafia es no ser uno mismo sino alguien con careta. Pero ese esa la persona, la mafia es un estilo de vida cruel pero satisfactorio. Como anhelo tener esa vida, de depender de un hilo, ya que en cualquier momento puedo yacer muerto en cualquier puerta o esquina desangrado de un tiro o cercenado. Sea tal cual la, es una vida llena de lujuria, un barara, y de peligro total.
Aun recuerdo la imagen de ese sujeto que conocí a mi llegada a Iquitos hace un par de años, era de tez blanca y alto, no era peruano. Un tío lejano hablo con el por varios minutos, el viejo me saludo y me dijo que no me veía de pequeño. Bueno hacia años que no regresaba a mi tierra. Pasaron las semanas y mi regreso a Lima era inminente ya que empezaba el colegio y aparte mi madre regresaba al trabajo. Antes de mi partida mi tío me pidió que lo acompañe a la morgue, yo acepte por supuesto. Llegamos y me dejaron entrar, cosa extraña para un menor de edad. Al entrar el olor nauseabundo de formol se drenaba por mi nariz. Era asqueroso ver cuerpos tirados en el piso tapado por una manta y en el pie con una tira que decía la hora de defunción, fue una mierda para mí. Al llegar a la sala de operación o como se llame vimos el cuerpo con un gran agujero en el tórax, solo atine a vomitar y me largue del lugar porque era demasiado. Al salir del antro me dijo que era del Golfo. Luego de eso nos dirigimos a unos 10 kilómetros de la cuidad, vi a varios zetas, entre ellos colombianos y mexicanos. Me invitaron a comer paiche y comida típica de la amazonia. Casi al anochecer me dijo que nos retiraríamos. Cuando regrese a la casa de mi abuela me dijo que no comente nada del día y que sea caso cerrado. Acepte la oferta ya que me enamore de esa vida de mierda.
Esa es vida para los mareados, ya que nadie los para, solo una estúpida Bala y el deseo de Dios. Solo me queda añorar esa vez y esperar que algún día regrese a ese lugar. Hasta hace poco me entere que cayó “el chamoy” ese indio de mierda. En fin esa es la mafia latina…
Del tal palo tal astilla, si así es mi destino que chucha me espera, solo convertirme en el mejor pendejo de la buena vibra.
Acá solo importa la familia, si te metes con ellos te metiste con la gran puta. Al leer eso, dicto que ser de la mafia es no ser uno mismo sino alguien con careta. Pero ese esa la persona, la mafia es un estilo de vida cruel pero satisfactorio. Como anhelo tener esa vida, de depender de un hilo, ya que en cualquier momento puedo yacer muerto en cualquier puerta o esquina desangrado de un tiro o cercenado. Sea tal cual la, es una vida llena de lujuria, un barara, y de peligro total.
Aun recuerdo la imagen de ese sujeto que conocí a mi llegada a Iquitos hace un par de años, era de tez blanca y alto, no era peruano. Un tío lejano hablo con el por varios minutos, el viejo me saludo y me dijo que no me veía de pequeño. Bueno hacia años que no regresaba a mi tierra. Pasaron las semanas y mi regreso a Lima era inminente ya que empezaba el colegio y aparte mi madre regresaba al trabajo. Antes de mi partida mi tío me pidió que lo acompañe a la morgue, yo acepte por supuesto. Llegamos y me dejaron entrar, cosa extraña para un menor de edad. Al entrar el olor nauseabundo de formol se drenaba por mi nariz. Era asqueroso ver cuerpos tirados en el piso tapado por una manta y en el pie con una tira que decía la hora de defunción, fue una mierda para mí. Al llegar a la sala de operación o como se llame vimos el cuerpo con un gran agujero en el tórax, solo atine a vomitar y me largue del lugar porque era demasiado. Al salir del antro me dijo que era del Golfo. Luego de eso nos dirigimos a unos 10 kilómetros de la cuidad, vi a varios zetas, entre ellos colombianos y mexicanos. Me invitaron a comer paiche y comida típica de la amazonia. Casi al anochecer me dijo que nos retiraríamos. Cuando regrese a la casa de mi abuela me dijo que no comente nada del día y que sea caso cerrado. Acepte la oferta ya que me enamore de esa vida de mierda.
Esa es vida para los mareados, ya que nadie los para, solo una estúpida Bala y el deseo de Dios. Solo me queda añorar esa vez y esperar que algún día regrese a ese lugar. Hasta hace poco me entere que cayó “el chamoy” ese indio de mierda. En fin esa es la mafia latina…



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