En el presente me encuentro sentado al pie de un árbol frondoso que yace debajo del arco iris. Ese paisaje me muestra lo lindo es el lugar pero a la ves me muestra lo solitario en que me encuentro pues porque siempre el viento me susurra al oído “te amo…”.
Algún día encontrare mi lugar especial, en donde pueda disfrutar todos mis placeres. Es posible pensar que aquel lugar deba ser perfecto; pero no, preferible que sea un lugar imperfecto para darle la sensación de vida y así pueda encontrar aquel arco iris que le da subsistencia al paisaje. Puede que cielo sea azul, las gotas transparentes y cuando me esconda no me encuentres; pero el arco iris siempre me encuentra aun así este en lo más llano de la cueva.
El viento tiene sabor a azúcar, la tierra sabe a nada, pero tus labios saben a miel aun así no los haya probado. Tal vez el rio sea blanco y las rocas estén saladas por el yodo; mas así puedo saborear lo dulce del agua, ya sea por tus lágrimas derramadas que saben a azúcar. Puede ser que siempre pierdas al amor y yo nunca lo encuentre porque siempre lo pierda. A. m. o. r. y todas la noches pierdo el amor.
Siempre es un viernes en que yo digo estoy enamorad, los sábados siempre llego tarde, los domingos me pierdo, los lunes me desconecto, los martes renasco, los miércoles no me importa nada, los jueves son grises y los viernes pienso en ti.
Las oportunidades no se deben desaprovechar, aun así sean vergonzosas. Así es el dicho, y es cierta esa frase. Sean como sean se debe aprovechar, aun vaya con tu estilo de vida.
He tenido muchas oportunidades que he desechado por ser vergonzosas, como de trabajar en un bar o hasta trabajar como cajero; pero ese maldito orgullo me obstruía. Justamente ahora cuando más necesito, no consigo. Se me hace más difícil pero no imposible; durante todo este tiempo he cambiado como ser humano y como imbécil. Cosa que no desaproveche.
Siempre tuve la mala impresión de no desarrollarme al máximo, siempre tuve ese miedo que no me hacia poder despejar. Aun no arribo del todo pero me mantengo a flote, vuelo en un cielo azul pero tempestuoso que me da y dará mayor experiencia al pasar los meses.
Me siento alegre, si, me siento feliz conmigo, ya que logre asimilar y apreciar todo a mi alrededor. Pero por el otro lado aun sigo triste y desolado. He perdido amigos, he perdido amistades aunque vi quienes están conmigo a pesar de mis tonterías y me apoyan aun así este equivocado, y son muchas personas, sobre todo las que pensé que nunca les pudiera importar.
Aun me jode la idea de haberla dejado ir, no la veo hace años. Es por eso que escribo esto, sea todo por ella, para que sepa alguito sobre mi; y se entere que nunca la olvide e la olvidare aun encuentre otro sello. Y eso que desaproveche oportunidades por 2 años y medio, es que tenía esa inseguridad mediocre que me ponía a pensar si realmente era verdad o una mentira más que dicen los amigos para joderte el día o la semana. Y bien que me jodieron muy bien, ya que ella lo negaba rotundamente con un “estas loco…”, y yo todo avergonzado en ves de cambiar de tema le persisto con eso hasta que llega la pelea y todo colérico le diga cosas increíbles, cosas que nunca le dirías a la persona que te gusta.
Las necesidades son como el azúcar, mientras más necesites más empalagoso será la ración; pero si sabes aprovecharla, ¡je!, se acabara menos. Derroche libros de Borgues por parte de una tía y carajo, como necesito esos libros de este magnifico inpegnorable escritor. Me seria de gran ayuda en estos momentos de penurias.
A, b, c y el pequeño Michael Jackson nos enamoraba. 1, 2, 3,…, 7 Maradona nos hizo un golazo en México 86. Como aprovecharon el momento pero perdieron grandes ocasiones de felicidad, sea por el maltrato ó otras cosas que no mencionare por el D10S.
No sé que dirán respecto a esto, pues para escribir no soy muy bueno, solo digo lo que siento y vivo, sean idioteces o verdades es esta es la realidad.
Me pregunto como era Lima antes. Como era con sus valses y jaranas. Cuando el Pisco tomaba por asalto los callejones del centro.
Cuéntame como era antes madrecita. Cuéntame al menos un poquito de cómo eran las plazas o al menos que flores perdigaban en los jardines. Cuéntame como eran las sonrisas de las señoritas que pasaban por las calles alumbrando con destellos a los caballeros. Solo cuéntame.
Dime como cantaba Chabuca al son de la guitarra y cajón. Explícame como eran los fines de semana. Dame el gustito de saborear aquel pato que se preparaba a medio día para comenzar la jarana.
Floréame con tu guitarra madrecita para que me cuentes esa historia de mi Lima jaranera. Enséñame esa Flor de la Canela.
Solo cuéntame limeña, las procesiones de ensueño que nos daba el Señor de los Milagros.
Cuéntame como era esa alameda que veías cuando acariciabas esa briza marina.
Báilame madrecita como lo hacías del puente a la alameda, cuéntame morenita linda. Así me harás despertar de mi sueño y me aspiras mi alma. Matízame con los jazmines.
Solo cuéntame como caminabas a ritmo del cajón y tus caderas dejaban una briza en la alameda…
LA CALLE DE LAS NOVIAS PERDIDAS.
Hay una calle en Flores en la que viven todas las novias abandonadas. Al atardecer salen a la vereda y miran ansiosas hacia las esquinas para ver si vuelven los novios que se fueron. A veces conversan entre ellas y rememoran viejos paseos por el Rosedal. Por las noches se encierran a releer cartas viejas que guardan en cajitas primorosas o admirar fotografías grises. Los domingos se ponen vestidos floreados y se pintan los labios. Algunas escriben diarios íntimos con letra prolija. Dicen que no es posible encontrar esa calle. Pero se sabe que algún día desembocara en la esquina el batallón de los novios vencedores de la muerte para rescatar a las novias perdidas y llevarlas de paseo al Rosedal. Esto será dentro de mucho tiempo, cuando endulce sus cuerdas el pájaro cantor.
En lo oscuro de mi habitación escribo esto. Es espeluznante sentir el frio y el terror. Imagina verte en un espejo sonriendo y al instante llorando sin ojos. Resulta irónico o hasta tonto pero sucede tú sueño en cuando menos lo piensas.
Siento frio, tengo miedo, tengo rabia. He llorado, he reído, he maldecido, he querido. Tal vez sea por el maldito circulo de la vida, todo lo que haces te regresa.
Camino entre arboles secos, tenebrosos y pantanosos. Tengo ganas de estornudar pero el miedo me corroe. Prendo un cigarro pero no lo fumo ya sea por el olor a azufre..
Veo pasos, veo cotillas en la pedrada, veo cadáveres en putrefacción. Visten ropajes de época: medieval, victoriano, etc. Este camino se me hace familiar.
Una niña yace en una alfombra negra, manchada con pintura blanca.
Escucho un grito; es un grito estruendoso y melancólico. Me preguntan:
- ” ¿Escuchas?”, corro despavorido y pienso: “en donde he venido a parar”
Creo que me tope con algún ante pues solo escucho cosas y veo entre los arboles miradas, escucho voces de dolor. Tengo escalofríos por Dios. Un presentimiento tengo o una epifanía.
Fin del camino, hay dos lechos. Uno me dirige a un valle muerto y el otro a un lago seco.
Las ninfas cantan, la rapsodia es inusual; pero tenue al agudo. Las ninfas cantan a Hipnos mientras Caronte rasga las vestiduras gimiendo al suelo, gracias al canto de las ninfas y gracias a su pecado.
Entre las ramas escucho un susurro:
- “ven, camina hacia la roca negra…”
- “la dolce vita, precarios sabios il pena”
- “tua vida…”
- “tua tristeza.”
“¿Que diablos es esto?” me pregunto espeluznado, es este el fauno del destino de la vida. Dios mío arráncame los ojos y la sensación de soledad, quítame las vendas, quítame las muletas…
Bumm, trum, umg, se escucha a lo lejos.
- “Diantres, ¿que fue eso?”, pregunto
- “no sufras, y ven conmigo… ahora” dijo
- “¿Quién eres?, ¿Qué quieres?”
- “si te digo, no creerás, si me necesitas me aborrecerás y si me ves morirás …” exclamo
Carajo, que camino tan perdigo, tan tenebroso y silencioso. Parajes desérticos. Seguí caminando entre el bosque de los dos caminos.
- “Oh ven a mi e rescátame, pues tengo miedo, hambre y dolor en el pecho…” dijo la nada
- “Brrrrrrrmmmm…. Sofistis anug rama em…” lo dice una vos tenebrosa y diabólica.
- “Habéis elegido mal el camino, pues no fue el correcto” oí decir a las tinieblas
- “¿Cuál debo?, ¿Cuál debo elegir?, ¿Cuál debo escoger?, dime por un demonio” – pregunto
Pérsigo el camino tenebre lleno de incertidumbres por la gente. Acoto mi mente y corro por el miedo, miro hacia delante y hacia atrás en son de perseguido.
El viento sopla vilmente
Al final del bosque percibo una casa, una casa tenebre, con un jardín muerto, una gárgola rota y una rosa seca al pórtico.
Entre las cortinas veo a una mujer -tengo miedo-, pero el deseo me lleva, su belleza es me endeblez.
Con pasos suaves, con fuerza tenue abro la cerradura. Me acerco a la dama y le pregunto:
- ¿Quién eres?, y que haces en un lugar como este. Dime, como puedo salir de acá.” pregunto pávido
- “soy el fauno que perdura en tu alma, soy la ira que controla tu mente, soy la injusticia que yace en tu alma…” y se desvanece entre sus vestiduras.
Es así que el miedo perturbo mi sueño, desperté asustado, sudando a rochos y mirando a la ventana en donde el reflejo del fauno miraba sigilosamente…
Ay maría invertida te canto esta canción para que sepas que en mi partida todo será cosa mía. Te canto esto querida, porque hoy me retiro de tu vida, ojala no te des cuenta que en mi partida, nuestra fina nos unía cada día. Espero ser el príncipe que regrese con flores, así que de esta manera yo empiezo a mi despedida. Aquella ida, no fue una despedida. Donde la miseria del adiós fue una groseria.
Adiós, adiós querida, que por mi satra partida rompo una línea de niñería y de suspiros de melancolía. Han pasado ocasos en que vi por última vez engreída, en donde tu perfume aroma de lavanda que me trozaba cada día. Antes mi partida, solenmente te dedico que nunca fuiste feliz siendo mía, sino feliz por mi partida.
Lo sé querida, que cuando regrese hacia mi partida, tu ya eres feliz con otra fina melancolía. Si mas no recuerdo, esa fachada era nuestra, aquella broma, era una fantasía sin mentiras. Ese beso marco de madrugada, marco nuestro inicio con una despedida. Así que amor mío me despido, no maldiciendo aquel día en donde nació nuestra fina puteria.
Recuerda chiquita, que seré tuyo y tu nunca mía. Adiós, adiós a mi amor de fina. Bendito seas Gardel por darme tanta inseguridad hacia mis finas en donde encuentro a la musa mía.
Ahora cuadripléjico en mi partida te digo amada mía: “recuerda mis versos y mis risas, que sin mi aroma al fresco, el violín de tú corazón chillara cada día… adiós musa mía… que el tango y el bandoneón sea cosa de tu pan de cada día, adiós maría invertida…”
Tango querido, tango amado eres mi vino y mi tabaco… Con cariño el bastón del adiós a mi maría invertida…
Quise escribir una novela de augurios, dolores y frustraciones; pero el cerebro no me quema, ni las manos se mueven, solo me salen palabras y versos de la misma magnitud ó del mismo fragmento. Espere que la ilustración llegue a hacerme pisar tierra para sentir el frio de la sucia sociedad. Tal ves tu verso me hiso decir palabras con suspiros desalentadores.
Mi alma no sabe donde ira a parar con tanta inmadurez, porque pensé tener a alguien que me cuide a frote. Si Gardel escuchara mis aullidos de desesperación, mi clemencias para aprender y a ver los veros irónicos de un joven sin ilustración sentimental, que se guía de lo material y superficial.
Pasaron años para que los cuentos del sol brillen en mi frente y me haga mirar hacia delante para que pudiese pisar tierra e apreciar que lo deteste y grite al cielo para no forjarlo.
¡Oh Dios!, ¿Por qué he hecho de mí una persona de mal?, sin sentimiento, sin el carisma de arrodillarse a pedir al menos un perdón para no volver a cometer el mismo tropiezo que se comete día a día.
No me pregunto cuantos son los tropiezos y menos las veces que me he levantado, solo he visto las veces que he de darme cuenta que tan mal pude haber hecho a los seres queridos. Como si fueran devorados por la llama fluyente en el carbón asador bajo unas tinieblas negras y con la luna partida en dos.


